Un poco de historia: Los origenes del japonés y su escritura.

El japonés es un idioma que se habla mayormente en el archipiélago de Japón aunque también en menor medida en las islas de Taiwán, Palaos, Filipinas, Estados Unidos y Perú, sumando un total de más de 140 millones de personas, lo que la convierte en la novena lengua más hablada en el mundo.

Sobre sus orígenes se sabe muy poco, aunque sí se sabe gracias a fuentes históricas, que se remontan al año 40000 a.C. y que deriva del protojapónico, el origen común  de todas las variedades actuales de la familia japónica. Su evolución se debe, al igual que en otras lenguas, a la transmisión oral de unas generaciones a otras.

Al japonés se le considera una lengua aislada ya que al ser comparada con multitud de lenguas, no se encontró ninguna similitud con otras lenguas vivas o muertas de la que pudiese derivar anteriormente y gramaticalmente se trata de una lengua aglutinante, es decir, es una lengua que combina diversos elementos lingüísticos para formar palabras y cada uno de esos elementos tiene significado y es apto para existir separadamente, por ejemplo la palabra:


Está formada por los caracteres de 日 (Ni; Sol), 本 (Hon; Origen) y 語 (Go; Lengua), que por separado tienen significado y se juntan para formar la palabra Nihongo que significa «Japonés».

En cuanto a la escritura, el japonés moderno utiliza tres sistemas de escritura, comenzaremos viendo un poco la historia sobre los orígenes de cada uno de ellos.

En primer lugar tenemos el 漢字 (Kanji) un sistema de escritura introducido por los chinos durante cientos de años basado en ideogramas, en la actualidad se usa para escribir palabras de origen chino, las 漢語 (Kan-go). Más adelante le dedicaremos una entrada solo al kanji.

Más tarde, durante el Periodo Nara, hacia el siglo VIII d.C., los japoneses encontraron otras maneras de utilizar los ideogramas chinos. Para ello tomaron el valor fonético de cada carácter en lugar de su valor conceptual, lo que permitía escribir textos en el orden de las palabras del japonés oral y asegurar así una pronunciación correcta. La simplificación del kanji dio paso a otros dos sistemas de escritura, el ひらがな (Hiragana) y el カタカナ (Katakana).

El hiragana es una simplificación de los caracteres kanji escritos en cursiva, las primeras referencias escritas de este sistema de escritura aparecieron en un poema del año 759 d.C. En la actualidad se usa para escribir palabras de origen japonés, las llamadas 和語 (Wa-go), escribir las partículas, indicar el tiempo verbal o formar adjetivos.


Cuando nos encontramos al hiragana acompañando a un kanji para indicar el tiempo verbal o formando adjetivos lo llamaremos 送り仮名 (Okirugana), no son okurigana cuando el hiragana tiene una función auxiliar como por ejemplo las partículas o el verbo auxiliar する (Suru) ya que son palabras distintas.

En rojo la raíz del verbo «Comer» y en verde el okurigana que indica el tiempo verbal.

Por otra parte, el katakana es un simplificación del kanji creada por los monjes budistas entre los siglos VIII y IX, pero en esta ocasión no son adaptaciones del kanji como el hiragana, sino que derivan de algunas partes de los caracteres kanji. En la actualidad se usa para escribir palabras de origen extranjero, las llamadas 外来語 (Gairai-go), para enfatizar palabras ya sean extranjeras, japonesas o chinas y en algunas onomatopeyas. 

Publicar un comentario

0 Comentarios